jueves, 12 de julio de 2012

La tinta

Tinta con pluma de caña y degradados con esponja
mojada en agua sobre tinta sin secar.

El papel debe humedecerse previamente para que la tinta no se corte. Una técnica muy interesante es aquella que se hace en las líneas a tinta con una pluma y luego se moja con una esponja allí donde interese extender manchas a partir de las líneas generadas previamente.
Las aguadas de tinta están hechas con esponjas sobre papel húmedo generando distintas gradaciones de  grises. 

La tinta cuando es trabajada con un pincel requiere una habilidad muy especial debido a la espontaneidad del toque como instrumento. Según tenga más o menos cantidad de agua hacemos un oscuro más o menos intenso. 

Tinta con pluma sobre papel rugoso 
para los degradados.

Para trabajar con la tinta solemos utilizar las plumillas o el pincel. La plumilla genera un trazo fino y regular, este trazo se puede variar conforme a la dureza de la misma. Si la plumilla es muy dura construye grafismos, líneas limpias, mientras que si es más blanda y de mayor grosor, se puede variar el trazo de las líneas. 
El pincel general formas amplias, debe ser fino y de pelo de marta o del meloncillo, por ejemplo el número seis. Un buen pincel permite hacer trazos finos como la pluma y también según la posición de los pelos permite hacer líneas anchas.

Manchas diluidas de tinta hacen efecto del pelaje






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